Musicoterapia: relajacion para los sentidos




Es normal, y cada vez más común, que a causa de la vida que estamos llevando en ocasiones nos sintamos ansiosos y estresados. Pero cuando esta es una sensación constante que persiste y parece haber tomado el control de nuestra vida, es que debemos tomar conciencia y buscar ayuda de inmediato.

Aunque lo aconsejable –siempre- es consultar primero con nuestro médico antes de probar cualquier tipo de terapia contra el estrés y la ansiedad, existe una amplia variedad de técnicas de relajación que nos ayudarán a reducir estos problemas. Las técnicas de relajación son seguras y pueden ser usadas por cualquier tipo de personas, además de ser alternativas económicas disponibles para todos nosotros. Lo único que necesitamos saber es, en primer lugar cómo aplicarlas, y luego descubrir cuál de ellas es la que nos entrega los mejores resultados.

Una técnica de relajación muy recomendada es la Musicoterapia. La música ha demostrado tener efectos enormemente poderosos en los seres humanos, prueba de ello es que nuestras emociones  y nuestro estado de ánimo muchas veces están influenciados por lo que oímos. Los beneficios que obtengamos de la Musicoterapia dependerán del tipo de música que elijamos. Hay estilos que nos ayudarán a elevar nuestro estado de ánimo, otros nos sumergirán en atmósferas de relajación y otros a superar estados depresivos leves.

La música ideal para ayudar a la relajación es diferente en cada persona, sin embargo hay estilos musicales especializados en inducir la relajación mental con resultados más eficaces. Se trata de estilos pausados, con sonidos suaves y naturales, sin ruidos fuertes ni cambios bruscos en el ritmo –que podrían alterar los sentidos-. La música utilizada para la curación, la relajación y las terapias complementarias está preferentemente compuesta de sonidos generados electrónicamente y ha demostrado ser efectiva, pero hay quienes prefieren escuchar instrumentos reales; piano, cuerdas, instrumentos de viento, o sonidos de la naturaleza; olas, flujos de agua, cantos de aves. La música más apropiada para lograr estados de relajación no debe contener melodías pegajosas, la mente requiere de sonidos pausados y notas extendidas para poder desconectarse por completo.

Pese a esto último, debemos recordar que todos tenemos gustos diferentes, también cuando se trata de encontrar el mejor método para relajarnos, por lo tanto lo que funciona para algunos puede no ser efectivo para otros. Es necesario entonces probar de manera personal qué tipo y estilo musical se acomoda mejor a nuestros requerimientos y nos permite sentirnos a gusto, sólo de esta forma conseguiremos aprovechar al máximo las bondades sanadoras de la música.