Beneficios del Yoga infantil




Las bondades del Yoga actualmente no son un tema cuestionable, no por nada esta práctica milenaria –conocida desde hace unos 2500 años- goza de tanta popularidad, lo que la ha llevado a convertirse en una de las terapias complementarias preferidas alrededor de todo el mundo. Sin embargo, lo que aún muchos ignoran, es que también tiene insospechados beneficios para los más pequeños, y el panorama mejora considerablemente si se practica desde una edad temprana.

El Yoga promueve la búsqueda del equilibrio entre mente y cuerpo para así lograr un desarrollo pleno de las capacidades físicas, mentales y espirituales de quienes lo practican. Esta no es una tarea fácil ni entrega resultados inmediatos, pues se trata de una práctica que requiere constancia y progresión, por ello es tan importante inducir a los niños desde pequeños al ejercicio de esta disciplina. Resulta impensable que el simple hecho de aprender a respirar acarree tantos beneficios para la salud y la vida de las personas.

Principales beneficios del Yoga en los niños

  • Al alinear correctamente la columna vertebral les ayuda a mejorar la postura desde pequeños, lo que a su vez contribuye a mejorar su respiración y generar más energía.

  • Al mejorar la respiración consigue generar emociones más equilibradas y regula el control de los impulsos en los niños, logrando una mejor conexión consigo mismos enseñándoles autocontrol y autoconocimiento.

  • Al aumentar la capacidad de concentración les ayuda a rendir más y mejor en sus actividades escolares.

  • Al enseñarles técnicas de relajación les ayuda a superar emociones negativas como penas y experiencias traumáticas, a reducir los cambios bruscos de ánimo y a liberar tensiones.

  • Al mejorar su autoestima los convierte en individuos con más habilidades sociales y mayor confianza en sí mismos, lo que les facilita la comunicación y su manera de relacionarse con los demás.

  • Al ayudarles a superar traumas tempranamente les evitará sufrir trancas emocionales que una vez siendo adultos serán muy difíciles de curar y los hará individuos menos felices.

 

Yoga y niñosSe puede empezar a instruir a los niños en la práctica del Yoga a partir de los 3 años de edad, la instrucción en su etapa inicial se desarrolla a partir de juegos adecuados a cada nivel, en los cuales se les enseña las técnicas y posiciones básicas, que irán aumentando de frecuencia y dificultad a medida que el niño vaya desarrollando su propio ritmo de avance.

En la actualidad han ido surgiendo muchos centros especializados en dictar clases de Yoga para niños, cuyas sesiones tienen una duración aproximada de entre 45 minutos y una hora cada vez, de acuerdo a las necesidades particulares de los más pequeños.

El Yoga como terapia complementaria, si se practica constantemente desde temprana edad, asegura adultos más equilibrados y sanos física y mentalmente, hombres y mujeres mejor preparados para las crecientes exigencias de un mundo globalizado donde es cada vez más difícil disponer de momentos para conectarnos íntimamente con nosotros mismos y nuestro ser interior. Conocer las técnicas de meditación y relajación que cultiva el Yoga, es una herramienta inmejorable para llevar un estilo de vida saludable.