Aprende a meditar




En la actualidad, es bastante común sentirse tenso, triste o del mal humor debido a nuestras responsabilidades diarias.

Si no sabes cómo hacer frente a esa situación y no puedes darle solución por ti mismo, sin duda alguna, una de las mejores alternativas para aliviar esa tensión y conseguir una mayor estabilidad mental es practicar meditación a diario.

Como meditarSon muchos los quehaceres diarios los que tenemos que hacer frente, y, cada vez resulta más complicado mantener un estado de ánimo adecuado y estable, debido a nuestras responsabilidades.

Es por ésta razón, por la que la meditación se ha convertido en una de las prácticas de moda para conseguir y mantener el equilibrio personal. De hecho, diversos estudios demuestran que la meditación resulta la herramienta perfecta y el complemento para recuperar y conservar un equilibrio entre cuerpo y mente.

Pero, ¿En qué consiste la meditación exactamente?

Como ya hemos visto anteriormente, la meditación consiste en introducirnos de lleno en nuestro propio interior, con el objetivo de analizar y conocer cuáles son nuestra deficiencias, tanto psicológicas, como físicas ó emocionales. Esto es así porque, una vez que nos conozcamos por dentro, podremos iniciar la etapa de nuestra recuperación total.

¿Qué tengo que hacer para prepararme para la meditación?

Existen técnicas diferentes de meditación, pero, a continuación vamos a explicarte una de las bases fundamentales en las que se asienta la meditación.

En primer lugar, debemos encontrar un lugar tranquilo de nuestra casa, y un momento en el que no suelan interrumpirte. En cualquier caso, la meditación puede desarrollarse no sólo en el interior, sino en el exterior de tu hogar, como por ejemplo, en un parque o en una sala con un grupo de personas que quieran realizarlo de la misma forma que tú.

Una vez que ya hayamos localizado un lugar tranquilo, el siguiente paso es adoptar una postura adecuada, manteniendo en todo momento la espalda recta y una posición relajada, en general. La posición de las manos puede ser la que más te guste, mientras no ejerzan ninguna fuerza. Por ejemplo, puedes tener las palmas boca arriba, apoyadas a la altura de las rodillas.

Después de controlar la postura, deberemos de trabajar la respiración. Mantener una respiración constante, profunda y relajada nos facilitará llegar a un nivel de concentración mayor.

Finalmente ¿Cómo se medita?

Una vez que controlamos la respiración, la postura y el lugar, por norma habitual puedes recitar un mantra mientras concentras la vista en un objeto o amuleto. Las sesiones, sobre todo si estás iniciándote en el campo de la meditación, deberían de ser inferiores a los 30 minutos.